Los profetas que hablaban de juicio NO solo eran del Antiguo Testamento
Muchos dicen que los profetas que hablaban de juicio eran solo los del Antiguo Testamento, que en el Nuevo Testamento o Nuevo Pacto esto ya no aplica, y lo argumentan por la siguiente enseñanza del Apóstol Pablo: 1Co 14:3 Pero el que profetiza habla a los hombres para edificación, exhortación y consolación.
Los profetas deben declarar el mensaje que Elohim les da, sea bueno o sea malo 1Re 22:13-14. El verdadero profeta no es el que crea el mensaje, tampoco lo crea a conveniencia del pueblo a quien lo dirige, sino que lo recibe del Adón. En los escritos del Nuevo Pacto (Nuevo Testamento) hay sobrada evidencia de profetas que declararon y profetizaron persecución y juicio contra personas, naciones y reinos, veamos algunos:
- El profeta Agabo profetizó persecución para el apóstol Pablo Hch 21:10-14 y su palabra no fue rechazada por el apóstol Pablo.
- El profeta Agabo profetizó hambre para todo el hemisferio, es decir, para todas las naciones Hch 11:27-30 y sus palabras no fueron menospreciadas por los apóstoles. Hch 11:28.
- Yahshúa profetizó para nuestro tiempo: hambre, guerras, terremotos, pestilencia, persecución Mat 24:6-9.
- El apóstol y profeta Juan/Yohanan profetizó para nuestro tiempo (días finales): hambres, terremotos, guerras, persecución, meteoritos y granizo cayendo a la tierra entre muchos otros juicios (los siete sellos y las siete trompetas) Apo Cap. 6 y 8.
- El apóstol y profeta Juan/Yohanan profetizó que para nuestro tiempo se levantarían profetas con un ministerio a la altura de Elías y de Moisés/Moshé (los dos olivos) Apo 11:3-6, es decir, que profetizarían juicio contra las naciones de la tierra y por su palabra vendrían plagas, escasez, sequía 1Re 17:1 y muerte Éxo 12:12.
Cuando un profeta, declara juicio para una nación, no es que la esté maldiciendo como algunos piensan (por su ignorancia), porque el profeta debe hablar lo que Elohim le declare sin cambiar el mensaje 1Re 22:14. Si un profeta verdadero declara juicio para un país o para una persona, es porque Adonay así lo ha determinado.
Pablo enseñó que la profecía es para exhortación, pero en la exhortación también está implícito el juicio
Hebreos 12:5 ¿Y habéis ya olvidado la exhortación que se os dirige como a hijos? Hijo mío, no tengas en poco la disciplina del Señor ni desmayes cuando seas reprendido por él.
El apóstol Pablo cuando enseñaba sobre el don de lenguas e interpretación de lenguas, afirmó que el creyente cuando profetiza por el Espíritu Santo lo hace para edificación, exhortación y consolación 1 Corintios 14:3-5. Ahora, Pablo no estaba reformando la función del ministerio profético, veamos:
- La edificación implica enseñar, dar consejo, corregir los errores doctrinales, restaurar al caído o cautivo, entre otras cosas.
- La consolación es una palabra que necesita un creyente que está pasando por pruebas, tribulaciones, o está finalizando el proceso de una disciplina o reprensión o juicio, 2Co 1:4, Heb 12:5-13.
- La palabra profética que conlleva exhortación presenta varios niveles de severidad, pero hoy se toma solo de manera muy liviana (la exhortación que se da como un consejo). La exhortación profética siempre va a procurar corregir algún error que está cometiendo algún creyente, pero esta corrección cambia su dureza dependiendo de la cantidad de veces que el Eterno haya corregido al creyente en relación al mismo pecado en anteriores ocasiones:
- La primera exhortación profética (la que proviene de algún apalabra profética) que se declara a algún creyente procura corregir a través de la Palabra a alguien que esté en algún error (se da a manera de consejo).
- La segunda exhortación o corrección profética puede convertirse en reprensión, si el creyente no ha tomado en cuenta la primera corrección, es decir, si ha menospreciado la palabra profética dada con anterioridad Apocalipsis 3:19, Salmos 6:1, 94:10, Lucas 17:3.
- La tercera exhortación profética puede anunciar posibles azotes o algún tipo de disciplina o castigo no tan severo, porque el Eterno no ha cambiado su carácter Job 5:17-18, Proverbios 3:11-12, Salmos 94:12-13, Apocalipsis 3:19, Deuteronomio 8:5, 2 Samuel 7:14, Salmos 39:11, Isaías 26:16, Jeremías 2:30, 1 Coríntios 11:32, Hebreos 12:5-11.
- Algunas veces la exhortación puede llevar a resultados más desastrosos para el creyente, por cuanto ha menospreciado todos los mensajes anteriores, por tanto la reprensión se hace más severa Tito 1:13. Por ejemplo: 1) la exhortación o reprensión se puede realizar en público para avergonzar al creyente que ha menospreciado la Palabra 1 Timoteo 5:20. 2) El apóstol Pablo en algunos casos entregaba a los creyentes rebeldes a Satanás, para que él los azotara (le estoy hablando de la doctrina de Pablo, no de la que le han enseñado) 1 Timoteo 1:20. 3) En los casos más severos de soberbia en el creyente, estos eran excluidos de la congregación 1 Corintios 5:11, 2 Tesalonicenses 2:14, Mateo 18:15-17 (le estoy hablando de la doctrina de Pablo y del Señor, no de la que le han enseñado). 4) En los casos más severos (pecados de muerte) el creyente era entregado a Satanás, pues prácticamente el Eterno ya le ha desechado y le ha sentenciado a muerte por su rebeldía 1 Corintio 5:1, 5, 1 Juan 5:16-17, 1 Samuel 15:23, Números 15:30-31.
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